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Soberanía

Cartera 05 · Energía

Energía

La factura eléctrica de hogares e industria está condicionada por el precio del gas importado y por la captura de rentas en tecnologías baratas. SOBERANÍA actúa sobre el diseño del mercado, sobre la propiedad del recurso hidráulico y sobre la base industrial nuclear para reducir el precio estructural y la dependencia exterior.

~5.000M€/año

Ahorro validado de la Excepción Ibérica en su primer año

~100€/hogar/año

Traslado medio del tope al gas a la factura doméstica

2,3pp

Inflación 2022 evitada por el paquete energético (Banco de España)

5.600MW

Bombeo hidráulico instalado en España (REE)

Los datos

Medidas

3
  1. Reforma del pool · CfDs masivos sobre energía inframarginal Estado Pagar la generación amortizada a coste auditado más beneficio razonable, sin arrastrarla al precio del gas.
  2. Empresa Pública de Energía · Hidráulica por extinción de concesión Estado Recuperar las hidroeléctricas al vencer sus concesiones y usarlas para almacenar energía y estabilizar precios.
  3. Plan Soberanía Industrial · Navantia–SMR Estado Mantener la generación nuclear segura mientras Navantia adquiere capacidad para fabricar reactores modulares.

Enfoque

La energía no es un producto cualquiera: es la infraestructura crítica sobre la que se sostienen el coste de la vida del hogar, la competitividad de la industria y la autonomía geopolítica del país. Hoy, ese carril estratégico funciona con un diseño que traslada el precio del gas importado al recibo de toda la electricidad consumida, convierte un bien de dominio público —el agua de los embalses— en renta privada y desmantela la única fuente de generación firme baja en carbono del sistema sin sustituto equivalente.

SOBERANÍA no propone romper el pool unilateralmente ni expropiar centrales en operación: las dos cosas serían frenadas por Bruselas o por los tribunales y devorarían el ahorro previsto. Trabaja sobre tres palancas legalmente viables: rediseño del mercado dentro del marco europeo, recuperación pública de la hidráulica al vencimiento de las concesiones y reindustrialización nuclear modular vía .

El problema

Tres síntomas estructurales:

  1. Captura de rentas en tecnologías inframarginales. La CNMC documenta en sus informes de supervisión del mercado mayorista cómo la hidráulica oferta sistemáticamente al precio del gas (su «coste de oportunidad»), pese a operar sobre concesiones de dominio público otorgadas a mediados del siglo XX.
  2. Dependencia exterior crítica. El gas que fija el precio mayorista llega vía GNL estadounidense y gasoducto argelino. La factura de la luz incorpora directamente la prima de riesgo geopolítico de Argelia, Rusia o el mar Rojo.
  3. Cierre nuclear sin sustituto firme. El calendario pactado en el PNIEC retira ~7 GW de generación nuclear entre 2027 y 2035 sin garantía de almacenamiento ni respaldo equivalente, justo cuando la electrificación industrial dispara la demanda firme.

La Excepción Ibérica (2022–2024) demostró el orden de magnitud del problema: limitar solo el precio del gas que entra al pool generó ~5.000 M€ de ahorro validados en el primer año por MITECO y la Comisión Europea, ~100 €/hogar/año, y 2,3 puntos de inflación evitada en 2022 según el Banco de España. Es decir: el sobrecoste estructural del diseño actual es macroeconómico, no sectorial.

El mix que hay que gestionar

España no tiene un problema de generación: tiene un problema de diseño del mercado y de propiedad del recurso. El sistema combina cuatro tecnologías con lógicas económicas distintas que el pool actual confunde en un único precio:

  • Renovables amortizadas (eólica, solar, hidráulica fluyente). Coste operativo cercano a cero. Hoy cobran al precio del gas. Necesitan un régimen de retribución estable a coste real para trasladar su barateza al consumidor.
  • Hidráulica regulada y bombeo (~5.600 MW reversibles). Es el único almacenamiento masivo barato del sistema. Operada en mercado privado se usa para maximizar beneficio empresarial; operada en mercado público se usa para aplanar el pico y hundir el precio en horas caras.
  • Nuclear convencional y SMR. Generación firme, sin emisiones, factor de carga > 90 %. Es la base sobre la que se construye un sistema 100 % bajo en carbono sin perder estabilidad de red.
  • Gas y respaldo fósil. No desaparece a corto plazo, pero debe dejar de fijar el precio del resto y reducirse a su función real: respaldo residual de pico.

Necesidades

  • Bajar el precio estructural que paga hogar e industria, no con subsidios coyunturales sino con cambios permanentes en el diseño del mercado y en la propiedad del recurso.
  • Recuperar generación firme baja en carbono suficiente para sostener la electrificación de la industria y del transporte sin volver a depender del gas.
  • Reconstruir base industrial en la cadena de valor energética (componentes nucleares, electrolizadores, aerogeneradores marinos), hoy mayoritariamente importada.
  • Reducir la exposición geopolítica al gas extracomunitario y a las cadenas de suministro asiáticas en tecnología limpia.

La vía europea ya abierta

El Reglamento (UE) 2024/1747 de reforma del mercado eléctrico habilita a los Estados a sacar la energía del pool diario por dos vías legales:

  • Contratos por Diferencias bidireccionales (CfDs) obligatorios para nueva generación renovable y nuclear con apoyo público.
  • PPAs (acuerdos de compraventa a largo plazo) entre productor y consumidor industrial.

El pool sigue existiendo formalmente —Bruselas no abre expediente— pero la mayor parte de la energía se paga a precio regulado de coste real + beneficio razonable, y la diferencia con el precio marginal vuelve al consumidor.